La Quinta Sinfonía en do menor de Ludwig van Beethoven, una de las más conocidas y popularizadas de las obras clásicas, surge en el segundo período de producción del maestro, caracterizado por ser fecundo. Se distinguen obras como el Concierto para violín y orquesta, y la Sonata Appassionata para piano, entre otras. Se dice que la escribió durante los años 1804 y 1808, de manera que a su estreno, ya había escrito la cuarta y la sexta sinfonías.